domingo, 6 de julio de 2008

520 años de la Jura de los Fueros de Chinchilla de Monte-Aragón por los Reyes Católicos



En agosto del año 1488 los Reyes Católicos juraron los Fueros de Chinchilla de Monte-Aragón, capital de La Mancha Aragonesa y confluencia de los esfuerzos reconquistadores de las hispánicas Coronas de Aragón y de Castilla, junto a las Órdenes de Calatrava y Santiago.

El respeto y veneración por las libertades concretas eran freno al absolutismo y garantía de un poder templado además de una singularización del derecho hispánico que el despotismo primero y especialmente la revolución liberal después terminaron por pisotear, despojando entre otros a las villas, regiones, gremios y corporaciones de un legítimo ámbito de libertades. Esas libertades eran además ejercidas de modo responsable, y conllevaban en contrapartida una serie de obligaciones. Asimismo el fuero posee un carácter dinámico que lo aleja de la arqueología legislativa o el anquilosamiento consuetudinario, aunque se circunscribe siempre dentro del esquema de los principios religiosos y políticos de la Tradición. Lo que se salga de allí, pese a posibles adornos terminológicos, no es sino “plagio”, que diría d´Ors.

Junto a la reivindicación foral este Círculo quisiera hacer patente que en la Tradición se encuentra la actualización y depuración constante de lo mejor de nuestro pasado. En el caso de los Fueros de Chinchilla de Monte-Aragón la decadencia de la Villa vino precisamente con el eclipsamiento de sus Fueros, ya antes de la eclosión del liberalismo, y la creación, con retazos diversos, de un régimen provincial que no termina de representar adecuadamente a nadie. La restauración de un poder católico y legítimo en una sociedad bien jerarquizada es precisamente la garantía del mantenimiento de todas las justicias que el neoliberalismo desconoce.

Círculo Carlista Marqués de Villores