jueves, 4 de agosto de 2011

Peligran los restos del derecho foral vascongado.

[Agencia FARO] Bilbao, 1 agosto 2011, festividad de los Santos Macabeos, mártires. Precisamente el domingo 31 de julio, festividad del santo patrón de Guipúzcoa y de Vizcaya, San Ignacio de Loyola, el periódico del PNV, Deia, lanzaba una andanada contra lo poco que queda de los fueros vascongados: el derecho civil, en particular el relativo a la libertad de testar y al mantenimiento de los patrimonios familiares.

Bajo el expresivo título "Hacia un único derecho civil vasco" y el demagógico subtítulo "La coexistencia de cuatro derechos civiles en la CAV complica herencias y regímenes matrimoniales, creándose un auténtico conflicto de leyes", un artículo firmado por Raquel Ugarriza en el diario nazionalista acumula anécdotas y declaraciones en aparente desorden, como para dar la impresión de que tal diversidad causa grandes dificultades, complicaciones e injusticias. Sin embargo, si el lector presta atención a los aspectos principales de los derechos civiles forales subsistentes (Fuero de Vizcaya, Fuero de Ayala y Fuero de Guipúzcoa), incluso en este mismo artículo resulta evidente su superioridad respecto del Código Civil del Estado. Código Civil que no es sino una apisonadora legal (pero ilegítima) de origen napoleónico, tiránicamente impuesto en España por el liberalismo, con devastadoras consecuencias para las familias y para la sociedad entera.

Suele recordarse que el Partido Nacionalista Vasco (en puridad, antivasco) nace inspirado por el delirante racismo de Sabino Arana Goiri. Pero se recuerda menos que fue organizado y dotado de doctrina por dos liberales: el castellano renegado y agente británico "Sir" Ramón de la Sota, y el jacobino Engracio Aranzadi, rendido admirador del masón Mazzini. Este origen explica su carácter decididamente antiforal y centralista, carácter que han heredado todas sus escisiones, ETA/Batasuna/Bildu incluida. Se trata de convertir a las Provincias Vascongadas (que son "provincias" en el sentido que tal término tenía en el siglo XVIII, es decir, el que luego se expresará con el término "regiones": Álava, Guipúzcoa y Vizcaya, siempre tan distintas política y legalmente como León, Galicia y Asturias, por ejemplo) y a cuantas otras regiones se pueda anexionar, en un único "Estado vasco", el "Euzkadi" inventado por Sabino Arana. Así pues, las grandes diferencias, sean culturales, lingüísticas, de costumbres o --como en el caso que nos ocupa-- de leyes, deben irse suprimiendo, en beneficio de una "unidad vasca" totalitaria y artificial.

Como ejemplo de lo anterior, puede citarse el de una campaña de "Euskadiko Eskerra" (EE), rama de ETA luego fusionada con el PSOE vascongado (cuyo nombre oficial actual es PSE-EE). Los carteles de la misma proclamaban: "Fueros no. Euskadi es una" ("grande y libre", añadían los carlistas pintando sobre los carteles). Pues bien: el PSOE, que ocupa actualmente la presidencia del Gobierno autónomo vasco (en coalición de hecho con el PP, y ambos en atento seguimiento del PNV) se ha aplicado a este proyecto de supresión foral. Dice Deia: "Los intentos de modernización y unificación no son nuevos. En la pasada legislatura, el Parlamento Vasco, que tiene la competencia exclusiva en la materia, ya creó una ponencia específica en busca de la unificación de los ordenamientos territoriales, en pro de un Derecho Civil Vasco. La UPV-EHU también ha trabajado en la elaboración de unas bases para dicho ordenamiento y la Academia Vasca de Derecho incluso redactó un texto articulado en el que extiende la vecindad civil a todos los vascos [...] Para [Andrés] Urrutia, que ejerce de vicepresidente de la Academia Vasca de Derecho, se parte 'de situaciones muy distintas, pero hay que intentar buscar un Derecho Civil para toda la CAV' ['Comunidad Autónoma Vasca']. Pese a que el Gobierno vasco está interesado en avanzar, Urrutia pronostica un camino legislativo 'largo', ya que se precisa de un 'consenso básico amplio'. El objetivo, concluye, es 'establecer el principio de libertad civil vasca'."

Un "consenso básico amplio" del cual se ha excluido a los más de doscientos mil vascongados que, como FARO ha denunciado en varias ocasiones, viven en el destierro a causa del terror y del chantaje nacionalistas. Terror y chantaje nacionalistas apuntalados por el PSOE y por el PP, sin los cuales no habría podido subsistir. Terror y chantaje nacionalistas que ahora se aprestan a acabar con los restos del régimen foral, en aras de su inventado "Euskadi" unificado y uniforme. Una pérdida para todos los españoles, pues la verdadera España --la España tradicional, las Españas-- es una Patria diversa y libre, unida bajo la Religión y bajo la Monarquía legítima.

Monarquía tradicional y legítima que, conviene repetirlo, no tiene nada que ver con la caricatura de monarquía que en la España "constitucional" encubre la república parlamentaria que nos desgobierna. Caricatura y careta con la que colabora estrechamente el diario nazionalista, aportando su dosis de falsedades históricas: "Origen. El Código Civil es el derecho común que rige en todo el Estado. Hay que remontarse a la historia para entender el origen: las Villas y la Ciudad de Orduña adoptaron el derecho común que les otorgó el rey". El derecho común de la Corona de Castilla no tiene nada que ver con el Código Civil liberal: son antitéticos.