
Provocación nacionalista
El Bloc Nacionalista Valencia anunció este año su presencia en la procesión cívica del 9 de octubre, lo que crispó desde hace días los ánimos de muchos valencianos. El delegado del gobierno, el comunista Ricardo Peralta, desplegó un disparatado despliegue policial para proteger a los nacionalistas. La policía llegó incluso a incautarse arbitrariamente de banderas y proponer multa a sus portadores. Sin embargo eso no amedrentó a los valencianos, que en cuanto detectaron la presencia de los indeseables del Bloc impidieron que se unieran a la procesión cívica realizando una sentada pacífica. Como desagravio a la provocación nacionalista del año pasado en que se desplegó una enorme bandera separatista al paso de la Real Senyera, este año una enorme Real Senyera saludó el paso de la procesión a la altura de la plaza de San Vicente Mártir.
Actos de la tarde
Por la tarde, el Grup d''Accio Valencianista convocó un acto cultural y festivo en la plaza del Parterre. Con ello se evitó la presencia de indeseables nacionalistas a los pies de la estatua de Don Jaime, como venía siendo habitual. Albaes y canciones tradicionales valencianas, dolçainas y tabalets crearon un bellísimo ambiente de valencianidad en una plaza usurpada otros años por los enemigos del Reino de Valencia y de España. Don Pascual Martín-Villalba, segundo presidente del GAV --con la autorización de Don Sixto Enrique de Borbón, que estampó su Real firma sobre su carnet del GAV, como suele recordar-- presente en los actos recibió un sentido homenaje de los presentes. Paralelamente tenia lugar una manifestación nacionalista, que apenas reunió a 500 personas, muchas venidas en autobuses desde Cataluña. Pese a los desperfectos causados en el mobiliario urbano, pintadas en edificios particulares, insultos y amenazas de muerte a los valencianos que reprochaban la presencia de los indeseables, la policía no actuó contra los provocadores nacionalistas, que sin embargo sintieron el rechazo radical del pueblo valenciano.
Presencia carlista
Durante la mañana un grupo de jóvenes carlistas de diversas partes del Reino acompañaron a la Real Senyera en la procesión, portando banderas con la Cruz de Borgoña, saludada con enorme simpatía por el pueblo valenciano. Invitados por los organizadores de los actos del Parterre, también estuvieron presentes en el acto valencianista de la tarde. Se repartió abundante propaganda carlista y se fijaron pegatinas por todo el centro histórico. El día anterior, 8 de octubre, los carlistas acudieron a la exposición "Els Furs. La identitat d'un poble" en el Palacio de la Almoina. Una exposición bastante interesante sobre el derecho tradicional valenciano, aunque no exenta de errores debidos a la mentalidad liberal, autonomista y constitucionalista con la que se afronta el hecho foral.
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