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domingo, 11 de noviembre de 2012

Por Dios y por España. Por Euscalerría foral y española.


El pasado sábado 27 de octubre de 2012 la carlista vizcaína Pilar Badiola Aldarondo, víctima del terrorismo, intervino en el programa «Una hora en libertad» de Radio Ínter (antigua Radio Intercontinental).

Un testimonio entre tantos cientos de miles de como el nacionalismo sabiniano "vasco" (en puridad antivasco) llevó a cabo una siniestra campaña sistemática y premeditada de exterminio de patriotas vascos, con el consiguiente silencio cobarde y cómplice de esa mayoría no nacionalista de la sociedad vascongada que amedrentada con su silencio ha contribuido a forjar una falsa impresión de la realidad sociológica de Vascongadas y Navarra. Nuestra admirada Pilar pone de manifiesto con absoluta claridad las verdades de un proceso criminal ejecutado como comparsa de la instauración del actual sistema político demoliberal nacido de la Constitución del 78.

ETA acabó con la vida de cientos de vascos "incómodos" para el pactada repartición de las parcelas de poder del aludido sistema. Por eso jamás se pusieron los medios necesarios para acabar con la lacra terrorista que ensangrentaba Vascongadas y toda España: respondía a un macabro reparto de prebendas y sinecuras del juancarlismo. Los separatistas tendrían impunidad en Vascongadas y en Cataluña, las fábricas serían controladas por las mafias sindicales de UGT y CC.OO., la cultura quedaría en manos de la izquierda más soez y degenerada y de la finanza participarían los partidos del pensamiento único del sistema, herederos del caciquismo, la corrupción y el turnismo electoral sobre los que se fue asentando la democracia liberal contra el pueblo español.

En el análisis del exterminio y la diáspora de los patriotas vascos hay que reseñar como primero fueron las amenazas, luego los ataques contra bienes inmuebles y vehículos, y finalmente, los asesinatos. Desde entonces, ETA desplegará su violencia contra aquellos vascos que se sentían lo que eran, es decir, tan vascos como españoles. Al final del proceso, el miedo, consistente y mantenido, atenazó a una sociedad entera. Ese miedo les hizo abrazar, de forma mayoritaria, cualquiera de las variantes del nacionalismo como única forma de sobrevivir. Los asesinados son vascos de estirpe y cuna, vascoparlantes (para algunos incluso el vascuence en alguna de sus diversas variantes es su única lengua) y defensores de la personalidad e identidad de Euscalerria sin incurrir en los errores y delirios del nacionalismo sabiniano. Los terroristas y sus cómplices por contra se nutrían en no pocas ocasiones de chusma desarraigada, delincuentes comunes, quinquis y recién llegados de otras zonas de España e incluso del extranjero. La maldad de los criminales etarras no se detiene en el exterminio físico. Los proetarras son muy propensos a la burla de los muertos, al continuo ataque a las familias de las víctimas y especialmente --fenómeno de indudable inspiración satánica-- al ataque a las tumbas en las que reposan los restos mortales de las víctimas. Es el caso de la de José María Arrizabalaga, destruída hasta en ocho ocasiones.

El proceso había empezado unos años antes. En julio de 1961 ETA intentó hacer descarrilar un tren que conducía a ex combatientes vascos de la Cruzada que venían  de celebrar el XXV aniversario del Alzamiento Nacional. El 14 de agosto de 1968 fue incendiado y destruido el caserío del alcalde de Lazcano. Durante 1969 y 1970 la banda fue prácticamente desarticulada, y los ataques cesaron casi por completo. Pero en 1971 se produjo el  "desembarco" de cientos de militantes (John Sullivan, El nacionalismo vasco radical, Alianza Editorial, 1988), que se agrupaban bajo una escisión de las juventudes del PNV denominada EGI-Batasuna. Se reiniciaron, entonces, las acciones de persecución e intimidación a los vascos que no estaban dispuestos a tragar con los delirios racistas, totalitarios, y más que dudosamente acordes con la realidad histórica e identitaria vasca, de Sabino Arana.

El 29 de noviembre de 1971 era incendiada y destruida la boutique Gurruchaga de San Sebastián. El 10 de diciembre le tocaba al caserío Mainguama de José María Recondo en Urnieta y el 14 de diciembre de 1971 la destrucción llegaba a la droguería de los Arrizabalaga en Ondárroa. La dependienta quedó ciega tras dicho ataque. Estos actos de intimidación constante a los vascos no nacionalistas fueron reivindicados en el mismo comunicado en el que la banda se hizo responsable del secuestro de Lorenzo Zabala Suinaga el 19 de enero de 1972, liberado tres días después. La nueva ETA, formada por los que fueran cachorros del PNV, dejaba claro que serían implacables para conseguir sus fines y enviaba, de paso, un mensaje a determinados sectores de la sociedad vasca. Florencio Domínguez en Las Raíces del Miedo. Euskadi, una sociedad atemorizada (Aguilar, 2003, pág. 22) explica perfectamente el salto cualitativo que suponía el asesinato de Carlos Arguimberri:

  • La extensión del miedo se produce cuando diferentes sectores de la sociedad vasca empiezan a sentir que corren peligro de ser atacados, al igual que les ocurre a otros conciudadanos con los que pueden tener algún grado de identificación. Con el asesinato de Carlos Arguimberri Elorriaga, ETA comienza a atacar a ciudadanos vascos de a pie. Arguimberri representa el principio de una línea de acciones de ETA que se mantendrá de forma ininterrumpida durante una década y que se saldará con la muerte de casi un centenar de personas. Hasta entonces ETA sólo había buscado la muerte de policías, guardias civiles o representantes del poder, como Carrero (...) A partir de 1975, hay civiles que son objetivo directo de ETA. En una primera etapa, que se extiende desde 1975 a 1977, la práctica totalidad de las víctimas son de origen vasco como lo revelan sus apellidos: Arguimberri, Camio, Arregui, Guezala, Albizu, Cortadi, Azpiroz.
Muchos autores no españoles que han escrito sobre ETA o han sido ambiguos y equidistantes, o han caído abiertamente embobados ante la dialéctica de los puños y el tiro en la nuca de la banda. Posiblemente porque no vivieron, como sí lo vivió la investigadora alemana Marianne Heiberg, cómo salió la serpiente del huevo. Heiberg residió entre febrero de 1975 y septiembre de 1976 en Elgueta, pequeña localidad de mil doscientos habitantes. En su tesis doctoral describió el asfixiante clima que se creó contra los vascos no nacionalistas. Muy gráficamente expuso cómo quedaban señaladas ante la sociedad "aquellas personas que, de una manera u otra, quebrantaban las normas del lugar, revelándose como antivascos... el paralelismo entre las acusaciones de chivatazo y las acusaciones de brujería de otras partes del mundo era realmente sorprendente". (Heiberg, Marianne, La formación de la nación vasca. Editorial Arias Montano, Madrid 1991).

Carlos Arguimberri Elorriaga se convirtió, de este modo, en la primera víctima de una locura colectiva que, en el fondo, tenía poco de locura y sí mucho de frío, cruel y despiadado cálculo tendente a conseguir que las zonas rurales quedaran total y absolutamente en manos de los diferentes seguidores de Sabino Arana. Tal vez así nos podemos explicar, más fácilmente, los recientes resultados de Bildu en esas zonas, poniendo de manifiesto hasta qué punto ha tenido éxito la estrategia descrita por Marianne Heiberg y Florencio Domínguez que se inició en los setenta.

En el caso concreto del asesinato de Carlos Arguimberri, ejemplo acabado de este exterminio sistemático, quien más datos ha dado sobre los años previos a su asesinato ha sido el antropólogo Joseba Zulaika, que conoció personalmente a la víctima. Cuenta Zulaika cómo desde los años sesenta una parte de la población de Icíar empezó a involucrarse en actividades nacionalistas, actividades en las que Carlos quedó al margen. Carlos empezó a ser objeto de una agresiva campaña de acoso que desembocó en su asesinato. Previamente al atentado, los jóvenes de la localidad boicotearon una sala de fiestas que había promovido mientras fue concejal en Deva; miembros de un grupo sedicentemente católico elaboraron pintadas en 1972 donde se podía leer "Karlos hil" ("muerte a Carlos"), y la banda terrorista ETA le incendió el autobús antes de asesinarlo (Joseba Zulaika, Violencia vasca. Metáfora y sacramento, Nerea, 1990, citado por Rogelio Alonso, Florencio Domínguez y Marcos García Rey en Vidas Rotas, Espasa, 2010).

Carlos Arguimberri Elorriaga, de 43 años, era un hombre del pueblo, muy trabajador, siempre dispuesto a hacer favores, y muy apreciado por los vecinos, por lo que la noticia de su asesinato produjo una gran conmoción en la comarca. Pertenecía a una familia carlista del barrio de Icíar, en el municipio de Deva. Su padre fue sepulturero, carpintero y cartero, y Carlos había trabajado de zapatero y de conductor de autobús. Fue alcalde pedáneo y concejal del Ayuntamiento de Deva hasta 1974. En el momento de su asesinato Carlos Arguimberri se hallaba especialmente vinculado a la Hermandad de Labradores y Granjeros. Su puesto de alcalde no significaba identificación con el régimen franquista, sino que era un modo de participar en política dentro de la estrategia de oposición doméstica que los carlistas desarrollaron durante este periodo histórico.

Carlos Arguimberri Elorriaga fue el primer carlista vasco asesinado por ETA. El nacionalismo vasco desde su nacimiento había asesinado anteriormente a cientos de carlistas vascos. No sería el último. Además de ellos, militando en otras organizaciones políticas y con militancia pasada y simpatía mantenida por el carlismo encontramos a otros asesinados como Juan María Araluce, Ramón Baglieto, Gregorio Ordóñez o José Javier Múgica.

La presión y el acoso mientras tanto continúa hoy día. Frente a una falsa "normalidad" en las calles de Vascongadas y Navarra los proetarras siguen impunemente manteniendo su acoso e impidiendo una acción política en libertad. No podemos dejar pasar acontecimientos como el reciente ataque a la casa Baleztena en Leiza. Uno más de los muchos acaecidos durante la vigencia del sistema demoliberal, a imitación de los acontecidos contra la misma casa durante la II República.

Las últimas elecciones celebradas en los territorios vascongados suponen por tanto una burla a la representatividad. Incurren en el colmo de las contradicciones cuando recientemente una comisión jurídica reconoció la legalidad del voto de los cientos de miles de vascos desterrados por la campaña de exterminio nacionalista, pero pese a ello no se les ha permitido votar. Por lo tanto de acuerdo con la lógica del sistema, si éste la respetase, la normativa y las circunstancias de sus procesos electorales los convierten en completamente antidemocráticos.

Sin embargo, con democracia o sin ella, los carlistas no podemos aceptar hechos consumados. Y jamás toleraremos la secesión de las Vascongadas ni la anexión de Navarra a un hipotético Estado independiente, liberal y centralista, basado en las mentiras racistas y totalitarias del nacionalismo sabiniano.

viernes, 28 de octubre de 2011

¿Metamorfosis de ETA?

Nota de la Secretaría Política de Don Sixto Enrique de Borbón

¿METAMORFOSIS DE ETA?
La fundamental solidaridad de los partidos y poderes del régimen imperante

Durante este mes de octubre, desde la Comunión Tradicionalista se ha contemplado -no con sorpresa, pero sí con disgusto- cómo se daban pasos hacia la impunidad de los terroristas de ETA y hacia la consecución de sus más amplios objetivos políticos, con la complicidad y el aliento del Gobierno constitucional, de la supuesta oposición parlamentaria y de la Jefatura del Estado; todo ello ante la suicida inacción de otros órganos del mismo.

Se habló, con relación a la presencia de Bildu y otras listas en las elecciones municipales del pasado mayo, del retorno de ETA a las instituciones. En realidad, ETA nunca las ha abandonado. La tupida red de colaboradores, activos o pasivos, del separatismo marxista-leninista abarca desde el ámbito nacionalista del que ETA nació, hasta una izquierda oficial e incluso "española" que, desde las plataformas conjuntas de inicios de la década de 1970, nunca rompió del todo sus lazos con ellos. Y, por supuesto, abarca al vergonzante imitador de toda política izquierdista, el Partido Popular. Sin la coalición PP/PSOE que desgobierna las Provincias Vascongadas, habría sido imposible el nuevo "clima político" que tanto favorece a ETA, o la ficción de una paz que no es sino el triunfo de los asesinos, la victoria definitiva de quienes han aterrorizado y oprimido a los demás durante décadas.

Octubre ha presenciado dos hechos de gravedad singular. El primero, la llamada "conferencia internacional de paz" celebrada el día 17 en San Sebastián, extraordinaria afrenta a Guipúzcoa y a España entera, que habría obligado a cualquier gobierno a declarar personae non gratae y proceder a expulsar a personajes extranjeros tan turbios como el exsecretario general de la ONU, Kofi Annan; el irlandés Gerry Adams; el ex ministro francés Pierre Joxe; la noruega Gro Harlem Bruntland, o el británico Jonathan Powell. Siempre en términos de "conflicto" entre dos poderes, los intrusos y sus anfitriones han venido a pedir que se trate igual a víctimas y victimarios; que se "compense" a los terroristas y sus cómplices; que se atiendan las reivindicaciones de éstos. En suma: han venido a pedir que se oficialice, se dé carta de naturaleza y se cargue a los presupuestos del Estado lo que ya viene practicándose hace años.

Con el terreno preparado, tres días después ETA anunciaba el "cese definitivo" de su "actividad armada". Un comunicado como tantos otros anteriores, abyecto, que no se creen ni sus autores ni quienes lo han celebrado con entusiasmo: el Gobierno, el Partido Popular, los nacionalistas y hasta L’Osservatore Romano. Las víctimas del terrorismo han sido tratadas como un estorbo y un obstáculo para la "paz". Habrán de darse por buenos la radical devastación y transformación que el separatismo ha llevado a cabo durante cuarenta años en Vizcaya, Guipúzcoa, Álava y Navarra; el destierro de centenares de miles de personas; el asesinato de casi mil y los daños a miles más; el terror constante que ha alterado las relaciones sociales. Habrá de renunciarse a la justicia, a la reintegración foral, a la unidad de España; y rezar, quizá, por no ser bombardeados por la OTAN, como Serbia, en caso de querer algún día restablecer la justicia y el orden en este nuestro Kosovo.

Viernes, 28 de octubre de 2011.
--
Secretaría Política de S.A.R. Don Sixto Enrique de Borbón
Comunión Tradicionalista
Apartado de Correos 50.571
E-28080 Madrid
http://www.carlismo.es/

jueves, 4 de agosto de 2011

El Constitucional y la 'doctrina Parot'

La doctrina Parot es el siguiente objetivo a batir por los terroristas con el inestimable apoyo de las autoridades guipuzcoanas, esas que pertenecen a una coalición legalizada in extremis por el Tribunal Constitucional. Ahora, ese mismo Tribunal ha tenido a bien posponer a después del verano las deliberaciones sobre si estima o no las 24 peticiones de amparo que le han realizado los más crueles y monstruosos asesinos en serie que existen en España.

Con toda seguridad habrá numerosos razonamientos jurídicos para no aplicar la doctrina Parot pero seguro que los hay también para hacerlo. Dependerá de la voluntad de los jueces, de su ecuanimidad o de su posición previa, de su intención de implicarse en la arrasadora corriente puesta en marcha para borrar toda huella de la existencia del terrorismo en España, integrando en la sociedad a los criminales, reconvirtiéndolos en respetables ciudadanos, padres de la patria y héroes para sus seguidores. Visto el aciago precedente de la coalición-tapadera bendecida por el más alto tribunal, el temor a que en poco tiempo decenas de etarras, los peores -si es que se puede catalogar el grado de maldad de esa escoria-, empiecen a salir de la cárcel en loor de multitud, está más que justificado.

El entreguismo político y jurídico que estamos padeciendo es demoledor para las víctimas del terrorismo, expuestas a una constante zozobra, intranquilidad y desconfianza hacia gobernantes e instituciones que traicionan el derecho fundamental a la persecución del delito y a la aplicación efectiva de la Justicia que tenemos, como cualquier otro español.

Contemplamos cómo la política -una consideración que se debe negar categóricamente a los terroristas- impregna muchas de las decisiones que se toman con respecto a ellos, en detrimento incluso de la ley. Sabemos que a lo largo de los años, por conveniencia, se ha dejado a ciertos terroristas huir o no se les ha detenido para negociar. Sabemos que no se han solicitado extradiciones, que se han dejado prescribir delitos por negligencia, desidia o algo peor, que hay más de 300 asesinatos sin resolver.

Y, ahora, nos encontramos con que el fin del terrorismo se entiende como un portazo al pasado que exige la libertad de los asesinos y el olvido de sus crímenes y con que, nuevamente, las víctimas son un elemento perturbador y molesto que conviene arrinconar, eso sí, con fatuos y hueros homenajes.

¿Y todo para qué? Para construir un idílico futuro en paz. Un idílico futuro que vislumbraremos en apenas dos años, cuando el PNV -ese que chantajeó al Gobierno exigiéndole la legalización de Bildu para apoyar los presupuestos- y la ETA legal, se hagan con el Gobierno vasco e inicien una marcha triunfal hacia la independencia, abanderados por todos los ex etarras excarcelados por el Tribunal Constitucional, la vanguardia de los gudaris, que tendrán la mejor de las recompensas por sus servicios: la satisfacción del deber cumplido y del objetivo conseguido. Su guerra no habrá sido en balde, nuestros muertos, sí.

Carta publicada en el diario El Mundo de 4 de agosto de 2011 por Ana Velasco Vidal-Abarca, hija del comandante Jesús Velasco Zuazola, carlista y jefe de los Miñones alaveses (Policía Foral de Álava), asesinado por ETA en 1980. Hoy además, día de la Virgen Blanca, patrona de Vitoria, (aniversario de tres atentados de ETA, con cuatro víctimas mortales, en uno de ellos falleció la última niña asesinada por ETA) los concejales de ETA-Bildu en el ayuntamiento de Vitoria han tomado protagonismo por haber invitado a la balconada del ayuntamiento de Vitoria a miembros de organizaciones de apoyo a los asesinos de ETA. Organizaciones sin apenas presencia en Vitoria ni en Álava, venidas de fuera mientras muchos verdaderos alaveses han tenido que abandonar su tierra perseguidos por el nazionalismo.

jueves, 5 de mayo de 2011

ETA, por constitucional decisión, presente en las instituciones partitocráticas.


Anastasio "Tasio" Erquicia, sacerdote secularizado, cara visible de la nueva marca electoral de ETA (Bildu) recibe al etarra Joan Aguirre (condenado por tres asesinatos, uno de ellos un niño de 13 años, y nunca arrepentido) a su salida de la cárcel. Era el pasado 3 de mayo de 2011, por si hiciese falta alguna evidencia más del control de la nueva marca electoral por ETA.

Una vez más un órgano político como es el TC se ha impuesto al razonamiento puramente jurídico del Tribunal Supremo. Este órgano político, dirigido por el gobierno, ha declarado la constitucionalidad de las candidaturas de ETA en las próximas elecciones partitocráticas, rechazando las evidencias jurídicas y las irrefutables pruebas que demostraban la extensión de la estrategia terrorista al ámbito político.

Continuará la infamia, la vergüenza y la ignomia de ver a los terroristas y a sus cómplices jaleando los crímenes desde las instituciones, valiéndose de las mismas para recabar fondos e información sobre objetivos, utilizando esos medios para propagar la impune apología del genocidio de los no nacionalistas.

Los carlistas luchamos activamente contra la constitución de 1978 y seguimos denunciando ininterrumpidamente los males que ha generado la misma. Cuando se acabe con este régimen tiránico que establece la constitucional de los brazos políticos de ETA se habrá acabado con ETA.

viernes, 15 de abril de 2011

Pena de muerte contra los terroristas.

Hace pocos días se cumplia el 32º aniversario del asesinato del tradicionalista guipuzcoano Dionisio Imaz Gorostiza-Goiza. Dionisio. de 55 años de edad, casado y padre de una hija era dueño de un humilde taller mecánico en la localidad guipuzcoana de Ordizia y fue vil y cobardemente asesinado por sus convicciones políticas, pese a no significarse públicamente. Coincidiendo con este triste aniversario el gobierno de ocupación de España ha excarcelado al criminal etarra José María Sagarduy Moja, alias "Gatza", que participó en veintidós atentados, asesinando a varias personas, entre ellas a José María Arrizabalaga Arcocha, Caballero de la Orden de la Legitimidad Proscrita, jefe de las Juventudes Tradicionalistas del Señorío de Vizcaya.

En el último momento la Audiencia Nacional atendió el escrito que el lunes había presentado Voces Contra el Terrorismo y prohibió dos actos de homenaje al asesino convocados, uno en Jaén y otro en Amorebieta (Vizcaya). Prohibición que no impidió que un autobús de pro terroristas acudiera a las puertas de la Prisión Provincial de Jaén, portando "ikurriñas" (bandera del Partido Nacionalista Vasco, oficializada por el régimen juancarlista), para vitorear a un cobarde asesino que salió, puño en alto, dando testimonio de que no se ha arrepentido en absoluto, y de que los treinta años pasados en prisión (en actitud desafiante, con intento de fuga incluido) no pueden sustituir a la pena de muerte que sin duda merece. ¿Quién financia los movimientos de estos pro etarras que fletan autobuses desde el extremo norte peninsular al sur de la Península en un día laborable? Con el dinero que mueven los pro etarras, ¿por qué nunca se indemniza a las víctimas? Los pro etarras estaban amparados, como había prometido el subdelegado del Gobierno (de ocupación) de España, Fernando Calahorro, por un gran despliegue policial, que mantuvo alejados a los manifestantes de Voces Contra el Terrorismo, que protestaban contra la excarcelación de la bestia "Gatza" y el homenaje a la misma. Puede verse un vídeo del diario El Mundo pinchando en este enlace.

Las prohibiciones del magistrado Grande Marlaska tampoco han impedido el despliegue de carteles de bienvenida al terrorista en las calles de Amorebieta, ni los brotes de "kale borroka" (disturbios organizados por ETA para amedrentar a la población) hoy en dicha villa vizcaína. Hoy mismo ha sido también excarcelado, sin previo aviso, otro terrorista de ETA, Antonio Troitiño, condenado por más de veinte asesinatos y otros crímenes, por los cuales apenas ha cumplido veinticuatro años de prisión. Miembro del tristemente célebre "comando Madrid" de la organización marxista separatista, Troitiño es responsable, entre otros, del coche-bomba que estalló en la madrileña Plaza de la República Dominicana en 1986. Ambas excarcelaciones tienen lugar un día después de que la Guardia Civil se incautase, en un caserío de Legorreta (Guipúzcoa) de casi una tonelada de explosivos, hasta ahora el mayor alijo de los mismos que se haya incautado en España a ETA en los cincuenta años de sanguinaria existencia de esta organización nacionalista.

Repugna al más elemental sentido de Justicia, al más evidente derecho natural y sentido común la excarcelación de psicópatas asesinos en nombre del intento de la destrucción de España y la imposición de una dictadura marxista-leninista. Por si hiciese falta algún respaldo legal a lo que es de derecho natural recordamos desde esta misma tribuna la previsión que el Código Penal de Don Carlos VII establece para los españoles que tomasen las armas contra la Patria bajo banderas enemigas (tal como es el caso de los psicópatas etarras enarbolando la bandera enemiga de España del separatismo sabiniano, plenamente constitucional); así como la pena a imponer al que intente destruir la integridad nacional. Para ambos casos se establece la pena de muerte. Y dicho Código nunca ha sido derogado por autoridad legítima.

Por si hiciese falta algún respaldo añadido los españoles de buena voluntad llevan siete años colapsando las calles de España en las manifestaciones convocados por las víctimas del terrorismo. Pese al tenor moderado de algunas de las convocatorias oficiales el clamor de los asistentes es aplastante: cadena perpetua o pena de muerte contra los terroristas. ¿Por qué no se hace un referéndum nacional sobre este particular? ¿Por que el indignado pueblo español tiene que aguantar la prepotente dictadura de unos ideologizados políticos que como la directora de Instituciones Penitenciarias, la maoísta Mercedes Gallizo, están obsesionados con la locura de que los presos son víctimas de la sociedad?

Si el Estado se obceca el rendirse a los terroristas algún día se hará Justicia. Es inexorable.

martes, 17 de agosto de 2010

Verano de rendición

El desprecio de ZP al pueblo español es categórico. No ha habido movilizaciones sociales más grandes (sólo comparables a las que se han dado con ocasión de los títulos deportivos de España) en 30 años en España que contra la rendición ante ETA. Sin embargo siguen empeñados en la destrucción de lo que queda de España.

Han continuado de modo escandaloso durante este verano la concesión de amnistías encubiertas a los criminales de la banda terrorista de izquierdas y nacionalista ETA. La escalada ha adquirido tintes trágicos al haberse beneficiado de dichos beneficios criminales tan sanguinarios como Idoia López Riaño (26 asesinatos y cientos de heridos) o Jesús García Corporales (participante entre otros en los atentados contra la niña Irene Villa). El Ministro de Interior (el proislamista y muñidor de los GAL Pérez Rubalcaba) afirmaba, hipócritamente, que esas bestias sanguinarias etarras ya no formaban parte de la banda, sin aportar ni un sólo documento que corrobore este hecho y sin que hayan mostrado arrepentimiento ni hayan pedido perdón a las familias de los asesinados. Asimismo, en el caso de que así fuera, ¿qué sentido tendría entonces trasladarlos a una cárcel en Vascongadas? Recordemos que esa cantinela del "acercamiento" de los presos etarras a Vascongadas es precisamente una de las mayores reivindicaciones de todo el entramado criminal etarra, a través de sus legales asociaciones de apoyo a los presos. Si esos criminales no están ya en ETA, ¿por qué dar cumplimiento con su traslado a una de las exigencias de la banda terrorista?.
En el caso de López Riaño además si el beneficio pasara por acercarla a su familia lo procedente hubiese sido trasladarla a una cárcel cercana a Salamanca, de donde procede su familia, y no a Vascongadas. Lo mismo para el caso de García Corporales, alías "Gitanillo", nacido en Cubillos de Sil, cerca de Ponferrada, que procede de una familia que forma parte un clan quinqui llamado Los Corporales, delincuentes habituales en esa zona desde los últimos años del siglo XIX. Esa es la chusma social, ajena en tantas ocasiones a Vascongadas, ignorantes de la historia y cultura vasca, de la que se ha nutrido ETA para imponer su reinado de terror, administrado por el PNV. Otro de los criminales que se ha beneficiado del acercamiento a Vascongadas ha sido José Ignacio Zuazilorriaga, asesino de Ramón Baglietto, concejal de UCD en Azcoitia (pese a no ser militante del partido) y que fue carlista en su juventud, así como uno de los primeros concejales en condenar sin componendas la dictadura mafiosa que ETA ejercía en Vascongadas. En cualquier caso, en el hipotético caso de que hubiesen abandonado su militancia en ETA dicho hecho jamás les eximiría de la imposición de la Justicia a sus acciones, que por lo criminal de las mismas y por haber sido ejecutadas en ocasiones contra hombres de armas --como el Comandante Sáenz de Ynestrillas, de estirpe carlista por descender del Mariscal de Campo de Carlos VII Ramón Sáenz de Ynestrillas-- sólo se daría mediante la imposición de la pena de muerte.

Los presos etarras siempre han gozado de un trato privilegiado en las cárceles españolas, malogrando todos los esfuerzos y sufrimientos invertidos en su detención y persecución. Situación que empezó con los gobiernos de UCD (con una escandalosa amnistía general que propició el control social de Vascongadas y parte de Navarra por ETA a modo de grupo mafioso criminal) y que continuó con todos y cada uno de los gobiernos de la democracia liberal (en concreto Aznar acercó a cerca de 300 presos a cárceles de Vascongadas o cercanas, política sólo matizada levemente por Jaime Mayor Oreja). Pero la llegada de ZP al poder tras el oscuro atentado del 11-M precipitó aún más si cabía la situación. Una de las primeras medidas de dicho gobierno, como si previamente ya estuviese decidido el trato de favor a los etarras, fue el nombramiento de la maoísta Mercedes Gallizo como directora general de Instituciones Penitenciarias. Se trata de una de las introductoras en España de todo la ideología favorable a los delincuentes, contraria al carácter punitivo de la pena y partidaria de la exclusión de las penas de cárcel que no ha sido movida de su cargo desde el 2004, pese al enorme desprecio con que trata a los funcionarios de prisiones. Su nefasta gestión ha sido el complemento perfecto para la rendición que pretende ZP ante ETA. Acercamientos (siguiendo como hemos dicho la reivindicación marcada por la banda etarra), permisos antirreglamentarios, comunicación permanente con el exterior; además de disfrutar dentro de prisión de toda clase de lujos (piscinas, gimnasios, módulos no vigilados, etc.).
En medio de este panorama tan injusto y desolador cada vez suena más cercana la vuelta a la legalidad de Batasuna (el partido político de ETA, que no obstante ya hemos indicado cuenta con multitud de brazos legales, a empezar por las asociaciones de apoyo a los presos, así como el partido político ANV que incluso ostenta gobiernos municipales, disfrutando de subvenciones estatales a través del Plan E y accediendo a bases de datos que oportunamente se hacen llegar a la banda criminal) al tiempo que el PNV es cada vez más imprescindible para la política nacional. La situación nacional requiere necesariamente extremar la vigilancia y preparar nuevamente la protesta que hace unos años dio lugar a las movilizaciones populares más grandes de los últimos treinta años y que supuso un retraso de los planes de ETA y ZP. Y recordar que la Comunión Tradicionalista no tolerará ni permitirá bajo ningún concepto la desintegración de lo que queda de España. Contra el nacionalismo somos beligerantes.

domingo, 27 de junio de 2010

Apaciguar para claudicar


El 27 de junio, en recuerdo del primer asesinato de la banda de izquierda nacionalista ETA (la niña de 22 meses Begoña Urroz Ibarrola; posteriormente la siguiente acción de ETA fue intentar hacer descarrillar un tren que conducía a excombatientes requetés que regresaban a sus hogares, después de haber celebrado el XXV Aniversario del inicio de la Cruzada) se ha establecido como "día de las víctimas del terrorismo". Se ha celebrado en el Congreso de los Diputados, en un acto institucional presidido por el jefe del Estado la conmemoración de dicho día, con todos los partidos políticos con representación parlamentaria, incluidos los nacionalistas e izquierdistas. No obstante los políticos se han cuidado mucho de no dar voz a las propias víctimas, y se han limitado a organizar un infame "minuto de silencio" y unos discursos de retórica vacia del jefe del Estado y del presidente del Congreso. Después de que las instituciones de la democracia juancarlista hayan sometido a las víctimas del terrorismo al desprecio más absoluto durante años este acto puede parecer un avance enorme en la dignificación de las mismas. Pero en el actual contexto político no es más que una cortina de humo (a la que se ha unido el PP) que beneficia a la táctica claudicatoria en que está empeñado el gobierno de Zapatero.

Dicho acto se conmemora el mismo día en que desde el PSOE se reconoce ya sin complejos ni medias tintas lo que veniamos denunciando desde meses atrás: los contactos del gobierno y el PSOE con ETA (nuevamente, como en la anterior fase de claudicación, a través del maltratador de mujeres Jesús Eguiguren). Coincide asimismo con el último movimiento de la izquierda proetarra, siendo acogida por EA, escisión del PNV. Y sin dejar pasar de vista que se sigue ocultando la vergüenza del chivatazo a ETA en el "caso Faisán" o que en las cárceles los etarras cada vez gozan de mayores beneficios (algo que se veía venir desde el nombramiento como directora de instituciones penitenciarias a la maoísta Mercedes Gallizo.

Este "día de las víctimas del terrorismo" se ha convertido lamentablemente en una penosa pantomima con la que apaciguar las ansias de Justicia de las Víctimas del terrorismo, mientras vuelve a recibir sinecuras y parabienes políticos todo el entorno de ETA, en una táctica muy propicia para la paulatina desmenbración de España que desea el PSOE, a través del instrumento de los Estatutos cainitas separatistas.

martes, 18 de mayo de 2010

Basta ya

La nueva hoja de ruta del PSOE pretende imponer el olvido, no la Justicia.

A medida que se van conociendo más detalles sobre el nuevo proceso de rendición ante ETA, denunciado desde sus primeros indicios por este blog y otros medios carlistas, la indignación general está creciendo. Por sus interés reproducimos la carta publicado en el diario El Mundo el 18 de mayo de 2010 por Ana María Velasco Vidal-Abarca, hija del comandante Jesús María Velasco Zuazola, carlista y jefe de los Miñones alaveses (Policia Foral de Álava) asesinado por ETA el 10 de enero de 1980 y de Ana María Vidal-Abarca, ex-presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo. Nuestro recordado Jesús María Velasco Zuazola tenia tres condiciones especialmente odiadas por el nacionalismo euzkadiano al ser carlista, militar y representante de una institución foral tradicional. Pese a algún matiz valorativo y conceptual compartimos la preocupación ante la creciente amnistía encubierta que está practicando el gobierno de ocupación de España con los presos etarras y ante las posibles vías de rendición ante el terrorismo que se dejan entrever.

Basta ya

El pasado domingo fue ampliamente difundida la carta que han firmado un grupo de «históricos» presos de ETA en la que afirman que habría que «reconocer y reparar» los daños infligidos a las víctimas del terrorismo, a cambio, eso sí, de concesiones políticas y beneficios penitenciarios. Esta noticia ha sido recibida con satisfacción por el ministro del Interior, precursor de la iniciativa y que desde hace varios meses maquina sobre cómo convencer a los terroristas de que utilicen la vía política que el Gobierno está dispuesto a ofrecer para que el entorno radical vasco defienda sus planteamientos.

Casualmente, la carta coincide en el tiempo con el traslado a Martutene de Arnaldo Otegi, la liberación de Rafa Díez Usabiaga, la no petición de detención de ‘Josu Ternera’ o la desaparición de De Juana. El sagaz ministro nos vende sus maniobras como una estrategia para dividir a los presos de ETA y así debilitar a la banda. Yo le diría a Rubalcaba que tenga cuidado y que no olvide que cualquier actuación política debe estar siempre regida por la ética, ese concepto tan anticuado que se supone que guía el comportamiento moral hacia la búsqueda del bien, en este caso colectivo.
¿Acaso él considera un bien que los terroristas y sus acólitos sigan campando a sus anchas en las instituciones del País Vasco?

En cuanto a la denominación de los presos como «históricos», agradecería muchísimo que alguienme explicase qué quiere decir semejante calificativo. ¿Que pertenecen al pasado? ¿Que su trayectoria es tan gloriosa que merecen pasar a la Historia? Puede que sean históricos, pero los efectos de sus crímenes perduran hasta hoy y lo harán en el futuro en el dolor de cada uno de los familiares de las personas a las que ataron, en la perversión que sembraron en la convivencia de los ciudadanos vascos y en la alteración que produjeron en el devenir de la democracia española.
Decía Aristóteles que la virtud más importante es la Justicia. Si los terroristas son sinceros en querer resarcir a sus víctimas –puesto que no pueden devolverles la vida que les arrebataron– la única forma que tienen de demostrarlo es aceptar que se haga Justicia y estar dispuestos a cumplir sus condenas. El perdón –si es que alguien perdona– no sustituye a la Justicia. Lo ha dicho el Papa la semana pasada en Lisboa. Y el Estado de Derecho tiene la obligación de hacer que la Justicia se aplique. Basta ya de inmorales cambalaches. Basta ya de impunidad. Basta ya de excarcelaciones arbitrarias. Déjennos de eufemismos «históricos» que pretenden dar una pátina de autoridad a una panda de delincuentes.

Y que nadie olvide que para las nuevas generaciones de posibles terroristas, que sus mayores salgan de la cárcel sin cumplir sus condenas –o directamente ni siquiera entren, como los que viven en Suramérica– es un estímulo para seguir sus pasos porque ven que hagan lo que hagan, al final tendrán una salida, un proceso y vuelta a empezar. Basta ya.

martes, 6 de abril de 2010

Caminos de rendición

Los carlistas somos beligerantes contra cualquier tipo de secesión de las Españas.
Pocos días después de que nos ocuparnos de la denuncia de Mayor Oreja en relación a unas posibles negociaciones entre el gobierno (de ocupación) de España y la banda terrorista-nacionalista ETA salían a la palestra dos significativas informaciones en las que podría estar la clave de dicha denuncia. En primer lugar la creación de un “grupo de mediadores internacionales” en el eufemísticamente por ellos llamado “conflicto vasco”. Por otra el anuncio de que el nacionalismo “legal” invitaba al brazo político de ETA a conmemorar unidos el llamado aberri eguna, o “día de la Patria Vasca”. Estos dos hechos, interrelacionados, merecen no ser perdidos de vista.

La creación de dicho “grupo de mediadores internacionales” responde a una estrategia continuada del entorno terrorista en su intención de “internacionalizar el conflicto”, de hecho su poderoso aparato de propaganda lleva trabajando desde hace décadas en esa línea, con discretos resultados que no pasan de la implicación de la toda la extrema izquierda internacional e internacionalista y el concurso de asociaciones de bobalicones como Amnistía Internacional. No obstante la llegada al poder del bolivariano (y por tanto antiespañol) Hugo Chavez en Venezuela supuso un salto cualitativo en la proyección internacional de la banda. Además el actual contexto político español es un terreno seguro para la presión en el ámbito internacional por la debilidad intrínseca del gobierno (de ocupación) que aún es más notable y agravada en el aspecto de las relaciones diplomáticas e internacionales. Reparemos asimismo en la personal fascinación que Rodríguez Zapatero, mascarón de proa de toda esta tragicomedia esperpéntica digna del mejor Valle-Inclán, siente por cualquier grupillo internacional de mindundis que expresen cualquier idea disparatada siempre que sea subversiva contra el orden natural y la razón. Existe un peligro cierto de que ZP llegue a creerse todas las mentiras de este grupo internacional, pues su fanatismo ideológico altera tanto su percepción de la historia como de la realidad. Este grupo en cuestión está participado por “mediadores” del llamado conflicto sudafricano (recordemos que Nelson Mandela fue un cruel terrorista marxista, como denunció reiteradamente el recordado Carlos Etayo, y que de una situación de detestable apartheid se ha pasado a la no menos deplorable institucionalización del racismo antiblanco y a que Johannesburgo y Ciudad del Cabo sean las ciudades más inseguras del planeta, seguidas por cierto de Caracas) y por algunos republicanos irlandeses empeñados en arrimarse al muy pro-británico nacionalismo vasco, con el que ningún paralelismo serio puede hacerse.

En segundo lugar la presencia del brazo político de ETA en el día del aberri eguna es la repetición del precedente de aquel Pacto de Estella de 1999, en pleno gobierno del PP. Los nacionalistas, para reafirmar su carácter anticatólico, tienen la desfachatez de intentar politizar el Domingo de Resurrección, reemplazando el culto debido a Dios por la idolatría nacionalista. Y pese a aparentes diferencias de detalle parece claro que el nacionalismo volverá a ceder su espacio a la banda terrorista ETA.

El escenario previsible en el que se podría representar una nueva rendición ante ETA podría estar determinado por tanto por la reintegración del entramado político de ETA en el tronco común del nacionalismo y la mediatización de un grupo de “observadores internacionales” que certificasen la vuelta a la cotidianeidad del entramado mafioso etarra a aquellos lugares donde tras mucha lucha han sido desalojados. Pero entre bambalinas, con la opacidad que caracterizó al anterior periodo de rendición y que caracteriza a todos los grupos ocultos, quedaría la cuestión de los presos etarras con una más que previsible amnistía discreta y paulatina (en 1936 y en 1977 el PSOE fue uno de los principales promotores de una gran amnistía para miles de criminales tanto o más sanguinarios que los actuales etarras). ¿Qué escrúpulos podría tener quien tan recientemente se entregó a una claudicación de mastodónticas dimensiones? A esta casta politicastra no se le puede exigir ni siquiera la aplicación de su Estado formal de Derecho, pues un pequeño grupo de criminales lo mediatizan a su antojo. Si se aplicase un Estado justo de Derecho habria que empezar por plantear medidas severas* y la pena de muerte para los terroristas, tal como contemplaba el Código Penal carlista que sancionó S.M.C. Carlos VII. En cambio ni siquiera la penas ridículas a las que han sido condenados, con un trato privilegiado en las cárceles, serán cumplidas en su integridad. No podemos dejarnos distraer con un mero cambio de gobierno en una comunidad autónoma creada contra las libertades forales de Álava, Vizcaya y Guipúzcoa y con la permanente amenaza a Navarra sobre los dogmas, mitos y símbolos del nacionalismo. Hace tan solo dos años el partido que llegó al poder tras el oscuro atentado del 11-M ponía a un Estado al mismo nivel que una banda de criminales, y solo las incansables movilizaciones del pueblo español en las manifestaciones más grandes que se recuerden en los últimos 30 años frenaron --oficialmente-- y por puro cálculo electoral dicha negociación. Pero las incongruencias del sistema político siguen siendo las mismas, así como el mesianismo iluminado del actual gobierno de ocupación, al que sin duda le encantaría andar nuevos caminos de rendición.
* Recordamos a este respecto unos estractos del comunicado de los jóvenes carlistas de septiembre de 2002
"Ante la amenaza del separatismo vasco: La Constitución y los estatutos, lodos de la transición":
"Denunciamos que bajo el Estatuto no hay una aspiración real del pueblo vasco, sino un instrumento opresor del nacionalismo que lo inspira del principio a fin. Los carlistas nos mostramos enemigos y beligerantes contra el nacionalismo en todas sus formas y contra todos sus cómplices. Defendemos como siempre la unidad e integridad de las Españas y rechazamos los instrumentos antitradicionales, antivascos y antiforales como el Estatuto de Autonomía, del que exigimos su abolición inmediata y la vuelta a los regímenes forales vascongados. El nacionalismo no es más que la especulación de la burguesía con la sentimentalidad del pueblo.

"Si el Gobierno [...] y los partidos constitucionalistas tienen verdaderamente intención de poner coto a ETA, a Batasuna y a su tupida red de colaboradores, deberán demostrarlo empezando por crear el clima que permita el regreso a Vizcaya, Guipúzcoa y Álava de las decenas de miles de vascos que se han visto forzados a exiliarse desde el comienzo de la Transición; a la vez que suprimen el adoctrinamiento nacionalista y el entorno del que se nutren las organizaciones separatistas. Para ello es imprescindible:

Suspensión del mal llamado Estatuto de Guernica.
Cierre de las ikastolas donde se enseña una historia falsa para justificar el separatismo; retirada de los libros de texto y programas educativos del Gobierno autónomo vasco.
Cierre de ETB y de las emisoras de radio y restantes medios en manos nacionalistas.
Retirada de toda ayuda o subvención a la llamada Academia de la Lengua Vasca, y a cualquier programa de imposición del euskera batúa, eje de la estrategia nacionalista; apoyo en cambio a las variantes tradicionales del vascuence.
Estatuto de autonomía para Álava, y apoyo a las iniciativas similares para Vizcaya y Guipúzcoa.
Fin de la tolerancia para con los defensores del separatismo terrorista. Si son extranjeros, decláreseles personae non gratae. Si obispos, solicítese a la Santa Sede su remoción, y no se dude en expulsarlos del territorio nacional.
Proscripción del uso oficial de la ikurriña, bandera del Partido Nacionalista Vasco, que en absoluto representa a Vasconia. Prohibición del uso de las armas de Navarra en los emblemas autonómicos vascongados.
Derogación de la Disposición Transitoria Cuarta de la Constitución de 1978; fin del hostigamiento nacionalista contra Navarra.

"Las propuestas anteriores corresponden a una política de mínimos sin la cual la lucha contra el terrorismo separatista no será eficaz ni creíble."

No serán nunca creíbles las proclamas antiterroristas de los partidos políticos que apoyan el terrorismo abortista, más sangriento que los otros, como el PSOE, el PP y la UPyD de Rosa Díez. No será nunca creíble el antiseparatismo de quienes acepten la Constitución de 1978, aunque propongan su reforma, ni los Estatutos de Autonomía que suplantan a los fueros y libertades regionales.